Sobre mí

Recuerdo perfectamente el día en el que me encontré con “Un paso por delante de Wall Street” de Peter Lynch. Era el 11 de noviembre de 2011 y estaba en la biblioteca de mi pueblo en busca de un buen consejo sobre unas acciones que acababa de adquirir unos meses antes.

Por aquel entonces estaba trabajando como ingeniero en una multinacional química (visitando compañías) y aprovechaba cualquier rato libre para sumergirme en la Bolsa buscando donde invertir mis ahorros. Durante los seis años anteriores había estado “apostando” en todo tipo de compañías. La Bolsa me enseño que el mercado era un carrusel de sorpresas y tuve que enfrentarme a pérdidas con la compra de compañías que a priori tenían todas las condiciones favorables (crecimientos muy grandes los años anteriores, buenas recomendaciones de los expertos, etc.). Fue justamente una pequeña compañía en la que no tenía muchas expectativas la que me reportó mejores resultados.

Durante los meses siguientes dediqué todos mis ratos libres a “investigar” y tratar de entender si existía algún método que me permitiera alcanzar unos resultados similares. Ojeando la sección de economía e inversión me encontré un libro que decía en su contraportada que los inversores no profesionales pueden ganar a los profesionales usando la información que está a su alcance. Sentí una gran curiosidad por saber lo que significaba.

Apenas 48 horas después empezaba a ser consciente de que existía una filosofía que se podía aplicar no solo a la inversión sino a todas las facetas de la vida por lo que me prometí a mí mismo que no iba a invertir en algo hasta conocer su VALOR. Cuando más leía acerca de esta filosofía más me apasionaba y creció en mí una curiosidad sin límites, sintiendo a la vez una necesidad de fusionar estos consejos con los de otros inversores de la misma escuela a mis siguientes inversiones. Me puse a estudiar empresas y las horas se me pasaban sin darme cuenta; sentí que había encontrado la pasión de mi vida y aunque me faltaba tiempo, tenía claro cual era mi verdadera vocación y objetivo en el futuro: Conocer y ser dueño de negocios rentables a lo largo del tiempo.

Así fue como apenas un par de años después, me convertí en inversor en Valor a tiempo total, y digo total porque por aquel momento ya había tomado la difícil y arriesgada decisión de dejarlo todo para dedicarme a invertir todos mis ahorros y los de gran parte de mi círculo más cercano. Mi objetivo no ha cambiado; conocer y ser dueño de negocios rentables a lo largo del tiempo siendo fiel a un método que tan buenos resultados me ha dado a lo largo de los últimos años.

Os animo a invertir y me acompañéis en este viaje.

- Vicente Baamonde